miércoles, 22 de noviembre de 2017

CORRUPCIÓN ESPAÑOLA




         Por algo se empieza. Finalmente parece ser que el Partido Popular instalará sus posaderas en el banquillo de los acusados. Verdaderamente es un hecho histórico como fue ver al presidente de los españoles declarando por corrupción ante un tribunal de justicia, aunque aquello fuese una pantomima, es la primera vez en la historia que un partido político ha sido procesado por los delitos de encubrimiento y daños informáticos. Este mismo partido que es el que presume de “colaborar con la justicia” será juzgado por destruir las pruebas que pudieran inculparlo en un delito de corrupción sistemática, cuando fueron solicitadas por el juzgado.
Ahora tratan de defenderse alegando que el delito ha prescrito, sin embargo hay cuestiones que no prescriben con los años por mucho que lo quieran asegurar los que están implicados en el asunto por ejemplo, todo lo relacionado con la corrupción sistemática de los partidos políticos y sus incondicionales, ni tampoco es achacable a la inseguridad de los tiempos que vivimos, ni únicamente es cosa exclusiva de los políticos.
Después de tantos casos de corrupción como hace tiempo vengo manifestando, tengo que admitir que la corrupción, además de endémica, nos viene de lejos: por dinero vendieron a Viriato a los romanos, tampoco por creencias religiosas fueron expulsados los árabes del país,  ni a los judíos, ni a la Iglesia. Analizando estos temas en su conjunto podemos llegar a la conclusión que todo tiene un denominador común, que fue para robarles su patrimonio, y el tema no ha variado en absoluto con el tiempo, lo que sucede ahora es que los ladrones son un poco más “educados” y “elegantes”. Ellos tienen su idea, y piensan que lo que hacen es comparable a copiar en un examen: “… mientras no te pillen todo irá bien”.
Es cierto que se han creado organismos con la finalidad de perseguir los fraudes, corruptelas y demás delitos monetarios pero he aquí, que estas poderosas instituciones son presididas por personajes escogidos por el régimen para despistar y entretener al personal mientras ellos siguen con sus chanchullos y explotando al máximo el tráfico de influencias con su conocida falta de ética.
Por mucho que los mismos que lo generan, hablen de solucionar este tema, es una gestión complicada puesto que ellos mismos procurarán conseguir dar validez a la acción inmoral de quienes se benefician del trabajo de los demás como auténticos parásitos que son, al tiempo que justifican sus actos con la conocida frase… “la corrupción procede de la misma sociedad”. Ante este obsceno comentario dicho seguramente por algún personaje implicado, debo decir que la solución del problema está difícil por ahora, puesto que para conseguir algún progreso más o menos positivo haría falta un cambio de política radical, y posiblemente adelantándonos mucho en el tiempo, un cambio de cultura y educación, buenas leyes y sanciones ejemplares.
Para terminar diré que la corrupción de los partidos políticos y en los sindicatos ha sido tan descarada que ya es hora que intervenga la justicia, aunque me malicio que no llegarán al fondo de la cuestión. Estos poderosos partidos tienen fuerza y clientelismo suficiente para no perder sus privilegios. Posiblemente caerán cuatro “pringaos” y los verdaderos responsables seguirán sin responder ante la Ley por los delitos que ya no pueden ocultar.
Como dije al principio, por algo se empieza.


Saludos, Miguel.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

LA CORRUPCIÓN QUE NO CESA



La corrupción vacía las arcas del Estado. Los políticos nos roban las reservas para financiar los servicios y prestaciones sociales de los ciudadanos. Es algo parecido a un impuesto que no se define ni se presupuesta como tal, pero que a cada españolito nos cuesta algo más de 500 euros al año para reponer los más de 90 millones de euros defraudados de las arcas públicas que destruyen lentamente nuestro estado del bienestar.
Ante esto, nuestros políticos siempre encuentran excusas para desviar la atención del personal hacia el lado que más les interesa. Quien maneja el negocio de la corrupción, según dicen algunos fiscales, es el Partido Popular, ayudado por los medios de comunicación a su servicio, donde la mayoría de sus políticos han estado, están y estarán imputados por la justicia. Pero todo tiene un límite porque pudiera ser que cualquier día los votantes de este partido abrieran los ojos y vieran lo que sucede a su alrededor y eligieran otro partido donde no valga la estrategia de mirar hacia otro lado o esperar a que caiga la fruta madura.
Es particularmente interesante, que a esta “casta” de parásitos saqueadores no les guste dejar el Poder, y traten de asustar a la gente con cualquier pretexto, porque al fondo ven el final de su dictadura. Aunque creo que ni derrotándolos en las urnas será posible acabar con la corrupción, porque el sistema capitalista que nos impusieron es un sistema corrupto en su propio origen ya que para ellos, lo importante es acumular cuanto más capital, mejor. No importa el cómo ni a costa de qué, puesto que para eso hacen las leyes según sus propios intereses. Pueden robar, estafar, expropiar, extorsionar… que a nadie se le pide cuentas, han tomado la “honrosa” actividad de la política como sinónimo de corrupción. Y ante este estado de cosas no cabe otra solución que instaurar una auténtica Ley de Transparencia que acompañen asignaturas obligatorias en la educación sobre honestidad, ética y solidaridad, ya que la “ley de transparencia” que introdujo el gobierno del Pp. no sirve para nada. Como prueba evidente tenemos a Rajoy y su comparsa metidos hasta el cuello en la corrupción, y ahí están ajenos a las críticas como quien oye llover.
Lo cierto es que el partido que nos gobierna está imputado por corrupción y ya no se preocupan siquiera de guardar las formas. El pueblo les culpa de provocar los interminables recortes, de causar un nivel de paro insoportable; saturación y falta de camas en los hospitales, la deuda soberana imparable, emigración masiva, cuatro millones de personas por debajo del umbral de la pobreza, cientos de niños con serios problemas de nutrición, miles de familias a quienes les arrebataron sus casas… y ellos ni se inmutan. Esta es la verdad que tenemos en España.
Sabemos que no hay dinero suficiente para Sanidad, ni para Educación, ni para Asuntos Sociales porque se lo llevan a manos llenas, en cambio hay millones de euros para gastarlos en aeropuertos sin aviones, autopistas sin coches, vías de alta velocidad por donde apenas pasan trenes… etc. esto tiene un nombre. Se llama despilfarro y malversación de dinero público con el propósito de obtener comisiones multimillonarias.
No es por enaltecer al personal, pero creo que los ciudadanos honrados que pagamos nuestros impuestos para mantener la ley y el orden dentro y fuera de las instituciones españolas, podríamos aprovechar las circunstancias para vencer nuestra natural cobardía y salir a la calle para defender nuestro incierto futuro. Porque visto lo visto cabe preguntarse… ¿Cuál será el futuro político y social de nuestro país?


Saludos, Miguel.

jueves, 26 de octubre de 2017

ESTADO DE ALARMA POR CATALUÑA



Todavía es pronto para pronosticar el incierto futuro que le espera a los catalanes, pero sea cual fuere no será bueno, ni para Cataluña ni para el resto de España.
Por un lado tenemos un presidente, Rajoy, cobarde por naturaleza, que está completamente aterrado porque su partido y las circunstancias le obligan a aplicar contra Cataluña el célebre artículo 155 y desconoce sus consecuencias. Por la otra parte, otro presidente de menor entidad, Puigdemont, un personaje con grave tendencia paranoica, y una complicada obsesión independentista que le tiene tan estreñido que le pide desordenar un día lo dispuesto el anterior. Estos casos no serían la primera vez que se dan. La historia cuenta que los pueblos han caído varias veces en manos de perturbados mentales. Aquí pasa lo mismo, estamos en manos de unos políticos fracasados, que en vez de aportar beneficios para los ciudadanos, nos llevan a la ruina y a la miseria.
La impunidad de los políticos catalanes ha sido desarrollada con los años y protegida por el inmovilismo interesado y arbitrario de los diferentes gobiernos españoles, y ahora se sienten capaces de soliviantar al personal y quebrantar las leyes sin temor a las consecuencias. Por eso es tan complicado el tema; nadie cree que el Pp. con su corrupción repartida por todos los juzgados, hará otra cosa que no sea mandar tropas a Cataluña con el apoyo de su siervo Rivera y la colaboración de Pedro Sánchez, que dicho sea de paso, está perdiendo la poca credibilidad que puede tener por su descarada actitud de sumisión hacia Rajoy. Por lo tanto así estamos, con un partido de izquierdas aparentemente fuera de servicio, otro que se autodenomina “de izquierdas” haciéndole el juego a un partido de “derechas” presuntamente corrupto, y otro partido también de “derechas” creado exclusivamente para proteger los desmanes de la marca líder. ¿Quién da más?
La cuestión es que por culpa de estos políticos ineptos, estamos a la espera de la aplicación o no, del artículo 155 que nadie, ni el gobierno central sabe cómo aplicar, pero por si acaso, Rajoy ha dispuesto un ejército de funcionarios a las órdenes de la vicepresidenta Soraya, otro ejército de policías repartidos por la comunidad esperando órdenes del ministro del interior, y por si acaso no hay suficiente personal preparado, está acuartelado en Cataluña y alrededores, otro ejército que dirige con “mano de hierro” la ministra Cospedal García, alerta para intervenir en caso necesario que nadie quiere que suceda, o… ¿acaso si?
Me malicio que esto terminará como nos tienen acostumbrados; después de tanta parafernalia puede haber un nuevo apaño entre los independentistas y el gobierno de Rajoy, que acabará con más concesiones, más dinero y más autogobierno… y hasta otra, porque el cuento del “federalismo inclusivo” del Psoe se ve cada vez más lejano. Tuvieron oportunidad de implantarlo en varias ocasiones y no lo hicieron, así que no sigan engañando al personal con esta solución que no se cree nadie.
Queremos hechos en vez de tanta palabrería.

Saludos, Miguel.




jueves, 5 de octubre de 2017

CATALUÑA EN ESPAÑA




En estos días parece que el mundo sólo ha girado en torno a Cataluña. Todos los medios de comunicación no hablaban de otra cosa, parece como si alguien hubiera puesto en marcha la maquinaria de distracción para tener al personal ocupado con la mente fija en la cuestión catalana. Es natural que estemos preocupados por el destino  de nuestros vecinos catalanes, pero tanto de lo mismo termina por aburrir.
Más allá de esa región también han pasado cosas de las que se podía haber hablado, por ejemplo, que en el mes de septiembre subió la lista del paro en casi 30.000 personas; que en la vecina Portugal hubo elecciones municipales, donde por lo visto el partido socialista consiguió los mejores resultados de su historia. Otra noticia más cercana, fue que la Audiencia Nacional está “investigando” al señorito Gallardón por la supuesta desaparición de más de 2.700 millones de euros de fondos públicos durante su gestión en la presidencia de la comunidad de Madrid… sin embargo en España no se habla nada más que de Cataluña, y esto le viene muy bien al Pp. que debe pensar que con el asunto catalán puede lograr más votos. Esto lo digo porque en la forma de actuar estos políticos, que como siempre anteponen su interés partidista al de los españoles. Esto sucede cuando un gobierno no es consciente del lamentable ridículo que han protagonizado, al mandar a las fuerzas de seguridad del Estado a buscar urnas por la región catalana, y repartir porrazos sin control, como en los viejos tiempos.
Es vergonzoso que un partido como el Pp. que presume de “demócrata”, tache a los independentistas de mafiosos, parece como si les molestase la competencia, aunque esta vez puede que tengan razón, los partidos nacionalistas catalanes realmente parecen actuar como mafias organizadas; no respetan ley alguna vengan de donde vengan, ni aceptan las de su propio parlamento. Los partidos independentistas catalanes imitan el modelo del Pp. que en cierto modo tienen mucho en común. Además de hacerse las víctimas, justifican sus acciones junto con la propaganda y su puesta en escena, y según parece son igual de corruptos. Ninguno de ellos quiere dialogar y ambos son intransigentes. Llegado a este punto, ¿alguien puede pensar que estos personajes pueden sentarse a dialogar?
El gobierno de Rajoy ha hecho mucho daño al pueblo español. No solo ha fracturado el mercado laboral, la hucha de las pensiones, el estado del derecho, la educación, la sanidad... ha permitido la corrupción institucional de su partido, y por su carácter despótico y autoritario ha logrado enfrentar a los ciudadanos catalanes con el resto de España. Muchos entendidos en política opinan que este falso personaje no está capacitado ni para presidir una comunidad de vecinos porque tiene un don especial para crear problemas donde no los hay.
Ahora toca buscar un procedimiento legal entre todos, para calmar los ánimos en ambos bandos, que permita una convivencia nacional comprometida con la Constitución, o sea, con dialogo, libertad y respeto.


Saludos, Miguel.

viernes, 22 de septiembre de 2017

EL PROBLEMA CATALÁN


Es tan lamentable como ridícula la revolución nacionalista que ha  creando el gobierno de Rajoy en Cataluña, escondiendo su cobardía tras su Tribunal Constitucional, sus jueces, sus fiscales y las fuerzas armadas que utiliza como instrumentos de ataque a su servicio para tratar un problema que sólo él y su partido vienen provocando desde el año 2.006 cuando denunciaron el Estatuto Catalán en el Tribunal Constitucional, estando ya aprobado por parlamento Catalán y por las Cortes españolas.
Debido a la conocida pachorra que caracteriza al presidente Rajoy y la supuesta dejadez de sus acólitos, no supieron presagiar con suficiente antelación que aquella cacicada traería a no tardar, una revuelta independentista de esta magnitud, y eso que Cataluña lleva tiempo anunciando sus intenciones, pero ni él ni su comparsa han sabido actuar democráticamente. Están haciendo lo único que saben, al más puro y rancio estilo franquista que utiliza su propia estupidez con la razón de la fuerza. Estos políticos incompetentes han demostrado que son incapaces de utilizar el dialogo y la política porque ciertamente no son políticos. Cualquier otro gobernante con perspectiva de Estado, seguramente habría actuado al contrario que Rajoy: en vez de tratar el asunto catalán escudado tras el poder de la justicia y las fuerzas armadas para impedir que los catalanes puedan votar, otro más inteligente hubiera intentado convencerlos con diplomacia para que no quisieran desligarse del sistema comunitario actual, porque la intención de votar nunca puede ser calificada como delito, otra cosa es querer hacerlo a las bravas y fuera de los cauces legales.
Todavía es posible que Rajoy y sus secuaces sean capaces de apaciguar la situación catalana de manera transitoria, pero tal y como están las cosas creo que nunca podrán dominar el deseo de decidir el destino de los catalanes. Tal vez el gobierno de Rajoy sea capaz de anular algunos derechos políticos, también es posible que algunas libertades civiles puedan quedar canceladas, pese a todo, es inevitable que a corto plazo, surja de estas movidas una nueva Transición, un pacto que ofrezca seguridad para reorganizar la Constitución, y así lograr que la convivencia entre los ciudadanos de esta gran Nación sea una realidad. Al final todos queremos lo mismo: que nos dejen vivir en paz, y que los políticos indeseables y corruptos que provocan estas situaciones para esconder su propia miseria, vayan a la cárcel que es donde deben estar. Amén.
¡¡Señores políticos, TODOS los ciudadanos de este país merecemos que se escuchen nuestras palabras!!

Saludos, Miguel. 

domingo, 17 de septiembre de 2017

LA GRAN ESTAFA DEL RESCATE BANCARIO



España es como es; los políticos son como son, y los españolitos por siempre, eternos sufridores. Un servidor nunca entenderá porqué razón los ciudadanos tenemos que aguantar tanta inmoralidad provocada por una supuesta casta de políticos miserables dedicados especialmente al saqueo institucional.
Por un lado tenemos, que algunos catalanes están en “pie de guerra” porque al parecer alguno de ellos quiere dejarnos. Pues nada, que tanta paz lleven como descanso dejan. Por el otro lado, sube la lista de parados, baja la afiliación a la Seguridad Social, disminuye el presupuesto para mejorar la Sanidad y la educación; a los pensionistas no les alcanza la paga para terminar el mes, y en éstas, llega el Banco de España y nos suelta de sopetón que de los 56.865 millones de euros, que prestó el señorito Rajoy a los bancos para protegerlos de su mala gestión, y que nosotros tenemos que pagar, sólo recuperaremos alrededor de 15.000 millones, o sea, que vamos a perder 42.590 milloncejos, y el gobierno empecinado con su particular pelotera con los catalanes, se queda tan campante.
Creo que esto es un asunto muy serio. Tanto perder Cataluña, como perder más de 42 millones, son cosas muy serias, oigan. De acuerdo que los catalanes tienen sus derechos, pero el resto de los españoles también lo tenemos y somos más para opinar. Ninguna de las dos cosas se pueden tomar a broma, y el préstamo que Rajoy concedió a la banca tiene que ser recuperado por la misma regla que los bancos emplean para recobrar sus inversiones, llegando incluso al desahucio.
Aún ningún miembro del gobierno ha respondido al laudo del Banco de España, y creo que la oposición algo debería decir sobre el tema porque la opulenta banca española no debe quedarse en ningún caso, con el 72% del dinero que el Estado les prestó para su rescate, por el simple hecho de ser amiguetes de algunos poderosos partidos venidos a menos. Que conste que no pretendo comparar el problema de Cataluña con el rescate bancario ni mucho menos, aunque “la pela es la pela”. Me parece que no es bueno el asunto de los catalanes, allá ellos con su “independencia”, pero a los españoles que quedamos a este lado de la linde, nos debería importar mucho más recuperar hasta el último céntimo, del dinero que prestamos a la banca. ¡Qué le vamos a hacer!
De todas formas, creo yo, que la política del Pp. ha sido más generosa con la banca que para Cataluña, se han preocupado más en salvar a los bancos, que en no perder Cataluña, por lo tanto alguien tendría que exigir responsabilidades al gobierno de Rajoy, porque si perder Cataluña es un atentado contra la soberanía española, despojarnos de 42.590 millones de euros… ¿cómo tendríamos que calificar el asunto sabiendo que el presupuesto que el gobierno destinó para la sanidad fue de 4.093 millones de euros?
Dicen también que el independentismo catalán es un “golpe de estado a la democracia”, pero… ¿acaso no es un golpe a la democracia y al pueblo español, incluidos los catalanes, el robo de más de 42 millones de euros? Yo creo que más que un “golpe de estado”, este asunto había que tratarlo como un delito de “alta traición” porque implica abiertamente al estado de derecho  y la justicia social. Este es otro de los casos que hay que agradecer al gobierno del Pp. que no sólo llevó a la ruina a muchos españoles para enriquecer a unos pocos, sino que quiere que sigamos en ella.
En su día vendieron a sus amigotes algunos bancos rescatados con dinero público, y todos ellos, ¡qué casualidad! se vendieron por debajo del coste del propio rescate. Con lo fácil que sería, y conste que no soy ningún experto, que el mismo Estado se quedara con los bancos rescatados y los agrupara en un gran banco público. No estaría mal, ya que al menos los beneficios revertirían en el propio Estado.
Y todavía nos quieren convencer que no hay dinero para las pensiones cuando no dudaron dárselo a sus amigos banqueros, y además sin intereses.

Saludos, Miguel.


martes, 5 de septiembre de 2017

CORRUPTOS EN LIBERTAD



Con frecuencia sucede que personas imputadas por delitos de corrupción flagrante son puestas en libertad bajo fianza para que el acusado en cuestión pueda preparar su propia defensa.
Ocurre que en demasiadas ocasiones observamos que realmente los “presuntos” acusados, cuando son puestos en libertad provisional, supuestamente preparan su defensa con excelente y concreto cuidado. En el caso de Francisco Granados, por ejemplo, está dando un resultado fácilmente predecible que beneficia claramente al “presunto”. Parece que desde su salida de la cárcel empiezan a desaparecer pruebas incriminatorias de los tejemanejes que empleó este personaje para su beneficio personal y para la caja “B” de su partido. Los voceros genoveses intentan desviar el tema repitiendo hasta la saciedad la conocida frase, “… son hechos aislados”. Pero sabemos que no es cierto, estos casos no deben ser clasificados como aislados porque no lo son. Al parecer forman parte de la estrategia de la mafia genovesa que por lo que estamos viendo, tiene en su plantilla verdaderos expertos en hacer desaparecer pruebas incriminatorias. Por todos es sabido que cuando una organización criminal es consciente que la justicia tiene pruebas atribuibles en su contra, sencillamente tratan de hacerlas desaparecer de la forma que sea. Lo extraño del caso es que la documentación “extraviada”, supuestamente estaba bajo la custodia de algún funcionario que ser así, debería responder ante el juez cómo y de qué forma se esfumaron los expedientes.
Según parece, la documentación desaparecida está relacionada con la trama Púnica, y establece pruebas contundentes de corrupción en una empresa pública que supuestamente financiaba también al partido popular. Esto en sí no es una novedad puesto que no será el primero ni el último expediente que aporte pruebas en las numerosas tramas corruptas que señalan al Pp.
La verdad es que los profesionales al servicio del Pp., como los vinos, van mejorando con el tiempo. Al principio rompían los ordenadores a martillazos, sin consideración; después entraban furtivamente en el despacho de los jueces o fiscales tantas veces como fueron necesarias, y ahora sencillamente los hacen desaparecer como por ensalmo. Mucho mejor actuaron en el feudo andaluz del Psoe. Allí no fueron tan sutiles ni dieron tantos rodeos, directamente prendieron fuego la habitación donde guardaban los archivos, y proceso resuelto. Sin pruebas no hay caso.
La mayoría de las veces, estas cosas suceden cuando dejan en libertad a los delincuentes para que “preparen su defensa”. Y lo hacen con determinación y firmeza. Por estas cuestiones tampoco hay que escandalizarse demasiado, la razón principal es salvar al político corrupto y sobre todo, la reputación del partido, aunque para ello haya que robar documentos, hacer que desaparezcan expedientes, alterar testimonios o anular acusaciones “por falta de pruebas”. Cualquier cosa que se haga a favor del delincuente es permitida. Por lo visto aquí vale todo.
Todo esto sucede porque los españoles estamos sometidos a una mafia formada por falsos políticos, inútiles y destructores, carentes de creatividad, e incapaces de sobrevivir en democracia, en la libre competencia, y en la libertad de expresión. Son tan miserables que imponen sus leyes al pueblo para poder vivir de su sangre como las garrapatas.
De todas formas debemos agradecer al señor Rajoy, a su gobierno y a su partido, su aparente inquietud en su exhaustiva “lucha contra la corrupción”.
Sin comentarios.


Saludos, Miguel.