jueves, 5 de octubre de 2017

CATALUÑA EN ESPAÑA




En estos días parece que el mundo sólo ha girado en torno a Cataluña. Todos los medios de comunicación no hablaban de otra cosa, parece como si alguien hubiera puesto en marcha la maquinaria de distracción para tener al personal ocupado con la mente fija en la cuestión catalana. Es natural que estemos preocupados por el destino  de nuestros vecinos catalanes, pero tanto de lo mismo termina por aburrir.
Más allá de esa región también han pasado cosas de las que se podía haber hablado, por ejemplo, que en el mes de septiembre subió la lista del paro en casi 30.000 personas; que en la vecina Portugal hubo elecciones municipales, donde por lo visto el partido socialista consiguió los mejores resultados de su historia. Otra noticia más cercana, fue que la Audiencia Nacional está “investigando” al señorito Gallardón por la supuesta desaparición de más de 2.700 millones de euros de fondos públicos durante su gestión en la presidencia de la comunidad de Madrid… sin embargo en España no se habla nada más que de Cataluña, y esto le viene muy bien al Pp. que debe pensar que con el asunto catalán puede lograr más votos. Esto lo digo porque en la forma de actuar estos políticos, que como siempre anteponen su interés partidista al de los españoles. Esto sucede cuando un gobierno no es consciente del lamentable ridículo que han protagonizado, al mandar a las fuerzas de seguridad del Estado a buscar urnas por la región catalana, y repartir porrazos sin control, como en los viejos tiempos.
Es vergonzoso que un partido como el Pp. que presume de “demócrata”, tache a los independentistas de mafiosos, parece como si les molestase la competencia, aunque esta vez puede que tengan razón, los partidos nacionalistas catalanes realmente parecen actuar como mafias organizadas; no respetan ley alguna vengan de donde vengan, ni aceptan las de su propio parlamento. Los partidos independentistas catalanes imitan el modelo del Pp. que en cierto modo tienen mucho en común. Además de hacerse las víctimas, justifican sus acciones junto con la propaganda y su puesta en escena, y según parece son igual de corruptos. Ninguno de ellos quiere dialogar y ambos son intransigentes. Llegado a este punto, ¿alguien puede pensar que estos personajes pueden sentarse a dialogar?
El gobierno de Rajoy ha hecho mucho daño al pueblo español. No solo ha fracturado el mercado laboral, la hucha de las pensiones, el estado del derecho, la educación, la sanidad... ha permitido la corrupción institucional de su partido, y por su carácter despótico y autoritario ha logrado enfrentar a los ciudadanos catalanes con el resto de España. Muchos entendidos en política opinan que este falso personaje no está capacitado ni para presidir una comunidad de vecinos porque tiene un don especial para crear problemas donde no los hay.
Ahora toca buscar un procedimiento legal entre todos, para calmar los ánimos en ambos bandos, que permita una convivencia nacional comprometida con la Constitución, o sea, con dialogo, libertad y respeto.


Saludos, Miguel.

viernes, 22 de septiembre de 2017

EL PROBLEMA CATALÁN


Es tan lamentable como ridícula la revolución nacionalista que ha  creando el gobierno de Rajoy en Cataluña, escondiendo su cobardía tras su Tribunal Constitucional, sus jueces, sus fiscales y las fuerzas armadas que utiliza como instrumentos de ataque a su servicio para tratar un problema que sólo él y su partido vienen provocando desde el año 2.006 cuando denunciaron el Estatuto Catalán en el Tribunal Constitucional, estando ya aprobado por parlamento Catalán y por las Cortes españolas.
Debido a la conocida pachorra que caracteriza al presidente Rajoy y la supuesta dejadez de sus acólitos, no supieron presagiar con suficiente antelación que aquella cacicada traería a no tardar, una revuelta independentista de esta magnitud, y eso que Cataluña lleva tiempo anunciando sus intenciones, pero ni él ni su comparsa han sabido actuar democráticamente. Están haciendo lo único que saben, al más puro y rancio estilo franquista que utiliza su propia estupidez con la razón de la fuerza. Estos políticos incompetentes han demostrado que son incapaces de utilizar el dialogo y la política porque ciertamente no son políticos. Cualquier otro gobernante con perspectiva de Estado, seguramente habría actuado al contrario que Rajoy: en vez de tratar el asunto catalán escudado tras el poder de la justicia y las fuerzas armadas para impedir que los catalanes puedan votar, otro más inteligente hubiera intentado convencerlos con diplomacia para que no quisieran desligarse del sistema comunitario actual, porque la intención de votar nunca puede ser calificada como delito, otra cosa es querer hacerlo a las bravas y fuera de los cauces legales.
Todavía es posible que Rajoy y sus secuaces sean capaces de apaciguar la situación catalana de manera transitoria, pero tal y como están las cosas creo que nunca podrán dominar el deseo de decidir el destino de los catalanes. Tal vez el gobierno de Rajoy sea capaz de anular algunos derechos políticos, también es posible que algunas libertades civiles puedan quedar canceladas, pese a todo, es inevitable que a corto plazo, surja de estas movidas una nueva Transición, un pacto que ofrezca seguridad para reorganizar la Constitución, y así lograr que la convivencia entre los ciudadanos de esta gran Nación sea una realidad. Al final todos queremos lo mismo: que nos dejen vivir en paz, y que los políticos indeseables y corruptos que provocan estas situaciones para esconder su propia miseria, vayan a la cárcel que es donde deben estar. Amén.
¡¡Señores políticos, TODOS los ciudadanos de este país merecemos que se escuchen nuestras palabras!!

Saludos, Miguel. 

domingo, 17 de septiembre de 2017

LA GRAN ESTAFA DEL RESCATE BANCARIO



España es como es; los políticos son como son, y los españolitos por siempre, eternos sufridores. Un servidor nunca entenderá porqué razón los ciudadanos tenemos que aguantar tanta inmoralidad provocada por una supuesta casta de políticos miserables dedicados especialmente al saqueo institucional.
Por un lado tenemos, que algunos catalanes están en “pie de guerra” porque al parecer alguno de ellos quiere dejarnos. Pues nada, que tanta paz lleven como descanso dejan. Por el otro lado, sube la lista de parados, baja la afiliación a la Seguridad Social, disminuye el presupuesto para mejorar la Sanidad y la educación; a los pensionistas no les alcanza la paga para terminar el mes, y en éstas, llega el Banco de España y nos suelta de sopetón que de los 56.865 millones de euros, que prestó el señorito Rajoy a los bancos para protegerlos de su mala gestión, y que nosotros tenemos que pagar, sólo recuperaremos alrededor de 15.000 millones, o sea, que vamos a perder 42.590 milloncejos, y el gobierno empecinado con su particular pelotera con los catalanes, se queda tan campante.
Creo que esto es un asunto muy serio. Tanto perder Cataluña, como perder más de 42 millones, son cosas muy serias, oigan. De acuerdo que los catalanes tienen sus derechos, pero el resto de los españoles también lo tenemos y somos más para opinar. Ninguna de las dos cosas se pueden tomar a broma, y el préstamo que Rajoy concedió a la banca tiene que ser recuperado por la misma regla que los bancos emplean para recobrar sus inversiones, llegando incluso al desahucio.
Aún ningún miembro del gobierno ha respondido al laudo del Banco de España, y creo que la oposición algo debería decir sobre el tema porque la opulenta banca española no debe quedarse en ningún caso, con el 72% del dinero que el Estado les prestó para su rescate, por el simple hecho de ser amiguetes de algunos poderosos partidos venidos a menos. Que conste que no pretendo comparar el problema de Cataluña con el rescate bancario ni mucho menos, aunque “la pela es la pela”. Me parece que no es bueno el asunto de los catalanes, allá ellos con su “independencia”, pero a los españoles que quedamos a este lado de la linde, nos debería importar mucho más recuperar hasta el último céntimo, del dinero que prestamos a la banca. ¡Qué le vamos a hacer!
De todas formas, creo yo, que la política del Pp. ha sido más generosa con la banca que para Cataluña, se han preocupado más en salvar a los bancos, que en no perder Cataluña, por lo tanto alguien tendría que exigir responsabilidades al gobierno de Rajoy, porque si perder Cataluña es un atentado contra la soberanía española, despojarnos de 42.590 millones de euros… ¿cómo tendríamos que calificar el asunto sabiendo que el presupuesto que el gobierno destinó para la sanidad fue de 4.093 millones de euros?
Dicen también que el independentismo catalán es un “golpe de estado a la democracia”, pero… ¿acaso no es un golpe a la democracia y al pueblo español, incluidos los catalanes, el robo de más de 42 millones de euros? Yo creo que más que un “golpe de estado”, este asunto había que tratarlo como un delito de “alta traición” porque implica abiertamente al estado de derecho  y la justicia social. Este es otro de los casos que hay que agradecer al gobierno del Pp. que no sólo llevó a la ruina a muchos españoles para enriquecer a unos pocos, sino que quiere que sigamos en ella.
En su día vendieron a sus amigotes algunos bancos rescatados con dinero público, y todos ellos, ¡qué casualidad! se vendieron por debajo del coste del propio rescate. Con lo fácil que sería, y conste que no soy ningún experto, que el mismo Estado se quedara con los bancos rescatados y los agrupara en un gran banco público. No estaría mal, ya que al menos los beneficios revertirían en el propio Estado.
Y todavía nos quieren convencer que no hay dinero para las pensiones cuando no dudaron dárselo a sus amigos banqueros, y además sin intereses.

Saludos, Miguel.


martes, 5 de septiembre de 2017

CORRUPTOS EN LIBERTAD



Con frecuencia sucede que personas imputadas por delitos de corrupción flagrante son puestas en libertad bajo fianza para que el acusado en cuestión pueda preparar su propia defensa.
Ocurre que en demasiadas ocasiones observamos que realmente los “presuntos” acusados, cuando son puestos en libertad provisional, supuestamente preparan su defensa con excelente y concreto cuidado. En el caso de Francisco Granados, por ejemplo, está dando un resultado fácilmente predecible que beneficia claramente al “presunto”. Parece que desde su salida de la cárcel empiezan a desaparecer pruebas incriminatorias de los tejemanejes que empleó este personaje para su beneficio personal y para la caja “B” de su partido. Los voceros genoveses intentan desviar el tema repitiendo hasta la saciedad la conocida frase, “… son hechos aislados”. Pero sabemos que no es cierto, estos casos no deben ser clasificados como aislados porque no lo son. Al parecer forman parte de la estrategia de la mafia genovesa que por lo que estamos viendo, tiene en su plantilla verdaderos expertos en hacer desaparecer pruebas incriminatorias. Por todos es sabido que cuando una organización criminal es consciente que la justicia tiene pruebas atribuibles en su contra, sencillamente tratan de hacerlas desaparecer de la forma que sea. Lo extraño del caso es que la documentación “extraviada”, supuestamente estaba bajo la custodia de algún funcionario que ser así, debería responder ante el juez cómo y de qué forma se esfumaron los expedientes.
Según parece, la documentación desaparecida está relacionada con la trama Púnica, y establece pruebas contundentes de corrupción en una empresa pública que supuestamente financiaba también al partido popular. Esto en sí no es una novedad puesto que no será el primero ni el último expediente que aporte pruebas en las numerosas tramas corruptas que señalan al Pp.
La verdad es que los profesionales al servicio del Pp., como los vinos, van mejorando con el tiempo. Al principio rompían los ordenadores a martillazos, sin consideración; después entraban furtivamente en el despacho de los jueces o fiscales tantas veces como fueron necesarias, y ahora sencillamente los hacen desaparecer como por ensalmo. Mucho mejor actuaron en el feudo andaluz del Psoe. Allí no fueron tan sutiles ni dieron tantos rodeos, directamente prendieron fuego la habitación donde guardaban los archivos, y proceso resuelto. Sin pruebas no hay caso.
La mayoría de las veces, estas cosas suceden cuando dejan en libertad a los delincuentes para que “preparen su defensa”. Y lo hacen con determinación y firmeza. Por estas cuestiones tampoco hay que escandalizarse demasiado, la razón principal es salvar al político corrupto y sobre todo, la reputación del partido, aunque para ello haya que robar documentos, hacer que desaparezcan expedientes, alterar testimonios o anular acusaciones “por falta de pruebas”. Cualquier cosa que se haga a favor del delincuente es permitida. Por lo visto aquí vale todo.
Todo esto sucede porque los españoles estamos sometidos a una mafia formada por falsos políticos, inútiles y destructores, carentes de creatividad, e incapaces de sobrevivir en democracia, en la libre competencia, y en la libertad de expresión. Son tan miserables que imponen sus leyes al pueblo para poder vivir de su sangre como las garrapatas.
De todas formas debemos agradecer al señor Rajoy, a su gobierno y a su partido, su aparente inquietud en su exhaustiva “lucha contra la corrupción”.
Sin comentarios.


Saludos, Miguel.

jueves, 17 de agosto de 2017

TURISMO INCONTROLADO



Somos muchas las personas que creemos que el turismo no puede seguir creciendo de forma descontrolada. Ciertamente, el turismo además de aportar riqueza para algunos, también supone como estamos viendo, un problema ciudadano cuando se realiza de manera abusiva como está sucediendo actualmente. Para evitarlo, según mi opinión, sería necesaria una regulación de los flujos turísticos capaz de equilibrar, proteger y conservar los espacios de explotación vacacional por excelencia.
Somos conscientes que el turismo es necesario, entre otras cosas, porque nos permite ampliar el horizonte de nuestro propio conocimiento, aun sabiendo que debemos cuidar las masificaciones por aquello de la sobreexplotación del territorio. Las ciudades se masifican, las playas se deterioran, y como siempre las autoridades son incapaces de controlar una situación que en ocasiones les supera. Y a todo esto, los ciudadanos que sufren esta plaga, deben pagar con sus impuestos las consecuencias.
Según dice algún que otro político interesado… “al turista hay que darle lo que quiere: que quiere juerga, alcohol, sexo y drogas, pues se les facilita con obscena tolerancia. Que quiere playa, le daremos las mejores. Que quiere emociones, se las permitimos. Que quiere cultura, les dejaremos fotografiar todo lo que quiera sin límites ni obstáculos”.
Según opinan algunos entendidos, el turismo al fin y al cabo es una forma de prostitución de la cultura, porque se adapta a la exigencia del turista sin tener en cuenta su efecto devastador porque arrasa la cultura local; invade espacios públicos, trastorna la economía local y produce una nueva clase social creada por dudosos parásitos del sector dedicados al enriquecimiento propio. Lugares emblemáticos o naturales se convierten sistemáticamente en basureros, y los lugares de culto son transformados en confusos museos pseudo-religiosos, maltratados por interminables columnas de ávidos visitantes.
Quien me conoce sabe que tengo bastante experiencia como viajero, y a lo largo de mi vida he podido observar que el turismo atrae excelentes ingresos económicos que producen cierto desarrollo del comercio local. Sin embargo, este ocasional progreso altera el estilo de vida de la gente particular que se ve superada por los grandes beneficiados que no son otros que las multinacionales que al final son quienes se quedan con la mayor parte de las ganancias.
También tenemos el turismo de borrachera, o para ser más correcto, lo llamaremos “cultura del botellón”. Aquí predominan las actividades generadas por la intensa búsqueda de rentas del capital humano de baja formación. Detrás de este modelo tenemos varios ejemplares de un turismo que promocionan dudosas sociedades dedicadas a la explotación de jóvenes desocupados sin mucho que perder, con infinitas ganas de juerga y poca o ninguna responsabilidad, a los que se les proporciona todo cuanto desean mientras puedan pagarlo. El resultado es el que ya conocemos: la destrucción de bienes públicos y culturales, costas, parajes naturales, y lo que es peor; la propia autoestima de una juventud que es mercadeada por una sociedad embrutecida, envilecida, ignorante y pobre de espíritu, capaz de convertir bellos parajes en cloacas, con el beneplácito de los políticos de turno que sacan buenas tajadas por tener los ojos cerrados y la cartera abierta.
Nos han vendido un modelo de turismo repleto de libertinaje y vicio. Ahora nos preguntamos… ¿quién es capaz de parar esto?


Saludos, Miguel.

martes, 4 de julio de 2017

MUERTE EN BICICLETA


Pienso yo, que tantos accidentes mortales de personas como últimamente están ocurriendo, durante el saludable ejercicio del ciclismo, no deberían ser achacables a las carreteras ni a los conductores que circulan por ellas. Según mi opinión, el verdadero origen del problema corresponde en su totalidad a los políticos que no saben qué hacer para ganar votos sin importarles cómo ni de qué forma conseguirlos.
No hace muchos años, los ciclistas debían circular obligatoriamente en “fila india”  por la parte más próxima a su derecha. Pero alguien, seguramente un político con intereses en el sector, se le ocurrió la brillante idea de eliminar aquella sensata disposición, y desde entonces los ciclistas pueden ir como quieran, y así les va. Es absurdo que las bicicletas compartan el mismo espacio que los vehículos a motor, entre otras cosas por la enorme diferencia de velocidad y vulnerabilidad. Este argumento no debió preocupar las cabezas pensantes de la DGT que en tiempos de Zapatero cometieron la irresponsabilidad de permitir que las bicicletas pudieran invadir las calzadas, y en muchas ciudades las aceras peatonales, lugares radicalmente incompatibles y desaconsejados. Vemos a diario por las calles de algunas ciudades, cómo algún ciclista irresponsable no respeta ninguna norma de seguridad de tráfico. Circulan por las aceras sorteando peatones; se saltan semáforos, el stop en los cruces, para ellos no existen preferencias ni direcciones prohibidas, otros aparecen de repente por cualquier lado esquivando los coches como si compitieran en una carrera de obstáculos. Van sin luces, sin timbre, sin espejos retrovisores, sin casco, y a veces con un pasajero sentado en el manillar. No me gusta generalizar porque no todos los ciclistas son inconscientes, pero también hay amantes del riesgo que cometen infracciones de tráfico por el simple placer de hacerlo. Les motiva entorpecer la circulación sin respetar nada ni a nadie. Al ciclista inconsciente le seduce jugarse la vida por carreteras inadecuadas teniendo la opción de hacerlo por caminos rurales, de montaña, vías verdes o senderos donde ningún otro vehículo puede circular, en su lugar, prefieren correr por cualquier carretera cargada de tráfico pesado, sin apenas arcén, o invadiendo completamente un carril a sabiendas que les puede costar la vida
No trato de culpar a todos los conductores de bicicletas u otros vehículos, por la misma razón que ni todos los conductores circulan borrachos, ni todos los ciclistas son indiferentes al riesgo, cada cual debe ser responsable de sus actos. Los ciclistas culpan a los vehículos de motor, los automovilistas a los ciclistas, y los peatones a los dos. Todos debemos ser conscientes que para evitar más accidentes hay que asimilar de una vez por todas, que las carreteras son para el transporte y los vehículos a motor, y no están diseñadas para que por ellas circulen las bicicletas. Las personas debemos aprender  a utilizar las vías públicas, y los políticos deberían hacer leyes que impidan  a los ciclistas circular por carreteras secundarias y al mismo tiempo instalar carriles preferentes para los usuarios de las bicicletas. Al mismo tiempo, podían evitarse muchos accidentes enseñando en los colegios desde edades tempranas, las normas básicas de educación y seguridad vial. Para esto deberíamos exigir a los políticos que restablezcan cuanto antes la Ley Obligatoria de Educación Vial. Es preferible regular en vez de prohibir.
Es posible que esta manifestación no agrade a los amantes del ciclismo. No obstante quiero hacer constar, que subrayo esta publicación pensando en ellos porque prefiero que disfruten de la vida en lugar de ver a sus familiares llorando en el cementerio.

Saludos, Miguel.



lunes, 5 de junio de 2017

EL PROBLEMA DE LA ESTIBA


Últimamente se ha habla mucho sobre los trabajadores portuarios más conocidos como estibadores. Se trata de un sector fundamental y estratégicamente necesario, y como un servidor ignoraba el origen real del problema, he querido informarme sobre el tema para comentarlo, trataré brevemente de exponerlo:
Según parece, el gobierno obligado por una supuesta sentencia europea, debe crear una nueva reforma laboral especialmente dirigida hacia los trabajadores de la estiba portuaria para tener contentos a los gerifaltes que mandan en Europa y de paso conseguir un único objetivo: lograr que la miseria llegue al último rincón del país, y entiende que la estiba es el único reducto que hasta ahora, nadie se atrevió a tocar jamás. Ahora tienen prisa por obedecer el veredicto del Tribunal de Justicia de la UE, que por lo visto fue dictado en el año 2.012 para independizar los puertos españoles. Por supuesto el Pp. pudo hacerlo sin tantos apuros hace unos años cuando presumía de mayoría absoluta en el gobierno, pero por cobardía prefirió aplicar la “mano dura”  de los recortes empezando por lo más fácil; los trabajadores más vulnerables y menos organizados, aparcando el problema de la estiba recurriendo la táctica pasiva que tanto gusta a Rajoy: “quien venga detrás que arree”, y mira tú por dónde ahora son las prisas.
La raíz del problema de los estibadores españoles viene porque es el único sector europeo que no está abierto a la libertad de contratación. Esto quiere decir que las compañías navieras no pueden contratar directamente a los trabajadores que deseen porque obligatoriamente deben hacerlo a través de un sindicato que forma parte de un entramado de Sociedades Anónimas de Gestión, (Sagep), y la sentencia europea considera que las empresas del sector deben contratar libremente a los trabajadores, de lo contrario, el Estado español será multado con 134.000 euros cada día que no imponga el dictamen de la justicia europea.
Ante esta situación los trabajadores portuarios rechazan abiertamente la reforma que pretende aplicar el gobierno porque sencillamente no confían en él. Se malician que Rajoy intentará aprovechar la ocasión para encubrir un posterior expediente de regulación de empleo, (ERE), y exigen garantías para la seguridad y el mantenimiento de sus empleos, que el gobierno se niega a facilitar.
El inconveniente principal reside en que las empresas estibadoras que operan en los puertos españoles, no pueden contratar al trabajador que realmente quieren, porque están obligadas a emplear a quienes ponen a su disposición las sociedades anónimas que gestionan a los estibadores, (Sagep). O sea, que deben desfilar por donde ordenan los amos del monopolio de la estiva, lo que al parecer encarece los costes portuarios casi en un  25%. Esto supone que muchas navieras elijan los puertos de otros países europeos como Portugal.
Sin embargo, el verdadero trasfondo de la cuestión como muchos se temen, conociendo la incapacidad para el diálogo y la hipocresía del gobierno de Rajoy, es que cuando se liberalice este sector, la mayoría de los trabajadores irán a la calle, y el político de turno creará nuevos contratos “mileuristas” por doce horas de trabajo diario para tener contentos a sus amiguetes empresarios, como ocurrió con los pilotos del Sepla, y los maquinistas de Renfe.
En este tema nadie habla claro, el gobierno porque aunque hable mucho carece de credibilidad y pocos confían en él. Sin duda a la oposición le interesa electoralmente que el gobierno se coma el “marrón”, y esperarán atentos el resultado. Los trabajadores no se fían de los políticos y temen que peligren sus puestos de trabajo porque según están las cosas, puede darse el caso que las empresas portuarias opten por sacar provecho de un negocio que puede mover alrededor de 200.000 millones de euros anuales y a ninguno le interesa perder la oportunidad de conseguir mano de obra barata aunque tenga que contratarla en países tercermundistas, sin derechos de ninguna clase y pagando un salario de  miseria. Según comentan los que entienden, a estas poderosas navieras les sería mucho más barato disponer de obreros eventuales contratados por horas de trabajo.
Puede que en el fondo se trate de esto.


Saludos, Miguel.